sábado, 30 de julio de 2011

Mi hermano Arthur


"¡Olvidarlo, nunca! ¿Podría olvidar yo mi felicidad, olvidar a aquel que hizo nacer mi alma a una vida divina? ¿Pero acaso no está él íntegramente en todas partes, y en todos los horizontes maravillosos que me descubrió. Él, mi ángel, mi santo, mi amado, mi alma?... Sí, mientras más reflexiono, más creo que los dos teníamos la misma alma. Muerto él, no es seguro que yo pueda vivir."

Isabelle Rimbaud

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